18 de septiembre de 2013

La última y la primera



Ésta es mi última poesía (no tengo más que decir)


Ésta es mi última poesía,
no tengo más que decir,
no más palabras al viento,
ahora, en silencio, a vivir.

(Ahí sigue el sol y la luna,
y ahí, las nubes en el cielo,
y con ellos, en silencio,
ahora yo levanto el vuelo.)

Ésta es mi última poesía,
sólo me queda callar;
no más palabras al cielo,
no más palabras al sol,
ahora, en silencio: ¡a volar!


Douglas Wright

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Y ahora escribo la primera (“¡Ya llega la primavera!”)


“Ésta es mi última poesía”
—escribía en la anterior—,
y ahora escribo la primera:
“¡Ya llega la primavera!”.

Ahora escribo la primera:
“¡Ya llega la primavera!”
—no aquella del almanaque
ni aquella del calendario,
sino la que anda en la plaza,
ésta que anda por mi barrio.

“Ésta es mi última poesía”
—escribía en la anterior—,
y ahora escribo la primera:
“¡Ya llega la primavera!”
—y mis palabras afloran,
hacia el cielo y hacia el sol,
como de una regadera.


Douglas Wright


11 de septiembre de 2013

Mir y yo - (con el alma de ratones)



















Mir y yo somos marcianos
con el alma de ratones:
nos gusta el queso un montón,
comemos queso a montones.

(Parmesano, queso azul,
muzzarella, provolone;
montones de queso fresco,
queso rallado a montones.)

Nos gusta el queso un montón,
comemos queso a montones;
Mir y yo: dos marcianitos
con el alma de ratones.


Paredes pintadas


Dos jazmines perfumados


















El jazmín de la otra cuadra
ya anda perfumando el barrio,
es otro el jazmín con que ando
por la vereda abrazado.

El jazmín de la otra cuadra
ya es aroma perfumado,
un jazmín que huele a vida
es el que anda aquí a mi lado.



10 de septiembre de 2013

Mir y yo - (cuatro explosiones)





Mir y yo - (cuatro explosiones)


Mir viene a mi planeta y empiezan las explosiones.

La primera es una explosión de luz (el otoño de mi planeta se hace verano —un verano alegre, luminoso, cantarín).

La segunda explosión es una brisa que recorre todas las plazas, sacude suavemente las ramas de los árboles, y hace temblar las hojas de otoño.

La tercera explosión llega hasta el corazón de mi planeta (conmoviendo sus entrañas otoñales).

La cuarta explosión es expansiva: otoños y plazas vuelan para todos lados hasta que el universo entero es una gran plaza en otoño.

Mir viene a mi planeta y empiezan las explosiones (una seguidilla de cuatro explosiones):

Una mirada de Mir. ¡Búm!
Una caricia de Mir. ¡Búm!
Un abrazo de Mir. ¡Búm!
Un beso de Mir. ¡Búm!



Douglas Wright


Ramas y raíces -II



Aquí, parado en la tierra,
plantado bien en el suelo,
mis pensamientos son ramas
que se estiran hacia el cielo.

Aquí, en la tierra parado,
con la cabeza en el cielo,
mis sentimientos: raíces
que se hunden en el suelo.


Ramas y raíces - I



Las ramas son las raíces
que el árbol tiende hacia el cielo,
unas raíces que quieren,
parece, levantar vuelo.


3 de septiembre de 2013

El Jardinero Mágico



El Jardinero Mágico
prefiere las vacaciones en el mar:
allí las plantas ya están regadas.



Paredes Pintadas


Monumento



Aquí, en medio de la plaza,
jugueteando con el viento,
este árbol milenario,
este árbol monumento.


30 de agosto de 2013

Mir y yo - (mensajes)



 Mir y yo - (mensajes)


Vivo solo (en mi planeta de otoños y de plazas) y, si bien mi higiene personal es algo que cuido, en las superficies horizontales de mi casa tiende a juntarse algo de plovo (“tierrita”, como la llamo yo).

De vez en cuando (muy de vez en cuando, en realidad), le paso un trapo a la tierrita que se junta sobre la mesa, el escritorio y los estantes de la biblioteca.

Fue en esas pasadas que descubrí los mensajes: primero un corazón, después un sol y, finalmente, una flor.

Mir viene a visitarme y, por un rato que parece una eternidad en miniatura, juega conmigo a ser más marcianos de lo que somos. Después, Mir regresa a su planeta (ése que me guiña un ojo las tardes de invierno).

Y ahí, sobre la mesa, el escritorio y los estantes de la biblioteca —dibujados en la tierrita—, quedan los mensajes de Mir:
un corazón infantil (para mi corazón infantil),
un sol (para mi cabeza, que va a mil),
y una flor (para mi alma, que tanto la necesita).


Douglas Wright


¿Cómo veo las cosas?






¿Cómo veo las cosas?,
no sé, ¿qué sé yo?;
así veo las cosas:
¡así las veo yo!

Cielos que sonríen
y nubes que cantan,
pastos que murmuran,
árboles que callan.

¿Cómo veo las cosas?,
no sé, ¿qué sé yo?;
así veo las cosas:
¡así las veo yo!

Calles que suspiran
y motos que ladran,
faroles que miran,
buzones que callan.

¿Cómo veo las cosas?,
no sé, ¿qué sé yo?;
así veo las cosas:
¡así las veo yo!

Senderos que sueñan,
canteros que cantan,
esquinas que esperan,
veredas que callan.

¿Cómo veo las cosas?,
no sé, ¿qué sé yo?;
así veo las cosas:
¡así las veo yo!