Detrás del mundo que veo Letra y música:
Douglas Wright Detrás del mundo que
veo hay un mundo
invisible, un mundo de
vibraciones casi, casi
imperceptibles. Es la vida que palpita en las hojas que se agitan y en la brisa que acaricia mi frente y mis mejillas. Detrás del mundo que
veo hay un mundo que
presiento con los ojos de mi
alma, los ojos del
sentimiento. Es la vida que palpita en las hojas que se agitan y en la gran fuerza que mueve esas nubes que transitan.
Zambita de mi
balcón Letra y música: Douglas Wright Zambita de mi balcón, no de las grandes montañas o las profundas quebradas, una zambita chiquita, una zambita de nada. Zambita de los
tejados, zambita de los
balcones, zambita de los
zaguanes, zambita de los
rincones. Zambita del cielo
abierto, aquí, frente a mi
balcón, un cielo a los
cuatro vientos y para toda
estación. Zambita de mi balcón, una zambita chiquita, una zambita de poco, una zambita modesta, una que a cantar me invita. Zamba de los
pajaritos en las ramas de los
fresnos, del sol radiante en
verano, de las lluvias en
invierno. Zamba de mis
alegrías y también de mis
tristezas, zamba de los
ventanales ¡ah, que iluminan
mi pieza! Zambita de mi balcón, una zambita de nada, una zambita de todo y que yo canto a mi modo en forma de esta tonada.
Coplas, coplas y
más coplas Letra y música: Douglas Wright Coplas, coplas y más coplas, ¡qué digo, coplas chiquitas!, como granitos de arena, como aserrín o astillitas. La luna sola se asoma, en la noche silenciosa, por encima de la loma. El sol redondo rebota por las calles de mi barrio como una enorme pelota. Coplas chiquitas palpitan, no dejan de palpitar, sin querer, se hacen canciones y yo me pongo a cantar. El árbol de la vereda espera todo el invierno los brotes de primavera. La nube que va al Oeste saluda a la nube blanca que se dirige hacia el Este. Coplitas que son, apenas, mi modo de sonreír, de sonreírle a la vida, de sonreírle al vivir. La primera mariposa de esta nueva primavera se posa sobre una rosa. En la noche silenciosa cada estrella es la más bella, ¿qué digo?, ¡la más hermosa! ¡Qué sé yo por qué las canto, ah, vaya uno a saber!, canto por andar cantando que es mi manera de ser. Mil solcitos amarillos dando vueltas por el cielo, en cada uno yo brillo. ¡Qué alegría, qué alegría!, el gran sol de la mañana trae alegría a mi vida. Coplas, coplas y más coplas que me invitan a cantar, ¡andar cantando coplitas, ese es mi modo de andar!
Coplitas chiquitas Letra y música:
Douglas Wright Coplitas
chiquitas que
no se marchitan, apenas
comienzan y ya
se terminan. Los pájaros se alborotan al llegar la primavera, de rama en rama rebotan. En la mañana temprana se escucha el tañir lejano de la sonora campana. Coplitas
chiquitas, coplitas
livianas, vibrantes,
radiantes como
una campana. Una ola y otra ola se saludan con la espuma, se saludan con un "hola". Allá, detrás de los montes, una montaña sin nombre se asoma en el horizonte. Coplitas
chiquitas que
surgen del alma cuando
estoy sereno, cuando
estoy en calma. Anda el río en la pradera, silencioso en el invierno, cantarín en primavera. ¡Ah, las noches y los días!, ¡ah, los días y las noches!, se hacen siempre compañía. Coplitas
chiquitas que
no se marchitan, surgen
como flores, como
margaritas. En el bosque silencioso duerme el pájaro, el ratón, duerme el ciervo, duerme el oso. Somos rayitos del sol, cada uno es un rayito, él y ella, vos y yo. Coplitas
chiquitas que
no se marchitan, florcitas
fragantes florcitas
fragantes como
margaritas.