12 de octubre de 2012

Lo que ves es lo que es



Yo lo dibujo
y vos lo ves,
y eso que ves:
¡es lo que es!
 
 
 

Lo que ves es lo que es



Yo lo dibujo
y vos lo ves,
y eso que ves:
¡es lo que es!









Me río cuando estoy solo















Me río cuando estoy solo,
debo estar loco, ¿quién no lo está?;
converso conmigo mismo,
¿por qué lo hago, quién lo sabrá?

Me río cuando estoy solo,
me causo gracia, ¿qué voy a hacer?;
converso conmigo mismo:
¡ése es mi loco modo de ser!


11 de octubre de 2012

Esas palomas






















Esas palomas que viven
en la cuadra de mi casa
son tan grandes como aviones
o cohetes de la NASA.

Sobre las ramas se posan
y se quedan largos ratos,
muy tranquilas, muy orondas,
no le temen ni a los gatos.

Esas palomas enormes,
cuando levantan el vuelo,
son zeppelines gigantes
dando vueltas por el cielo.

El auto de mi vecino
a una paloma chocó,
a ella no le pasó nada
pero el pobre auto volcó.

Esas palomas que viven
en la cuadra de mi casa
son una especie de mezcla
entre elefante y torcaza.


9 de octubre de 2012

Estos árboles enormes


Estos árboles enormes
casi no tocan el suelo,
cualquier día me los veo
revoloteando en el cielo.

Estos árboles enormes
tiene ganas de volar
como pájaros gigantes,
solamente por jugar.


 

8 de octubre de 2012

Pájaros, pájaros





















Pájaros, pájaros,
pájaros, pájaros,
surcan el cielo,
vienen y van;
cielo nublado,
viene tormenta,
dentro de un rato
no volarán.

Pájaros, pájaros,
cielo nublado,
es el paisaje
primaveral;
es primavera,
viene tormenta,
lluvia y más lluvia
y un vendaval.


Bookman (un superhéroe de novela)


Los primeros pasos



Los primitivos comprendieron que,
en cuestiones de navegación,
era conveniente modificar
algunos hábitos que les habían
resultado útiles en tierra firme.








6 de octubre de 2012

“Loco”

     No sabía qué día era (no estaba seguro, en realidad), pero sabía qué había en su corazón, y lo valoraba.
     Pensaba que dos más dos no eran cuatro (pensaba que “dos más dos” era una cosa, y que “cuatro” era otra), pero se las arreglaba para pagar las cuentas y para hacer las compras.
     Pensaba que los árboles de la plaza eran mejor compañía que muchas de las personas que conocía.
     Pensaba que no era bueno pensar tanto, pero no podía evitarlo.
     A veces, sin saber cómo, se encontraba en pleno otoño; otras, de repente, en primavera.
     (A veces se encontraba flotando por una mañana luminosa, y a veces, sumergido en lo profundo de una noche estrellada.)
     Había llegado al barrio, con su aspecto de viejo y de niño, y un día se marcharía (como se marchaban los otoños y las primaveras).
     “Loco”, le decían, y él se reía porque sabía que era cierto, y lo valoraba en su corazón.


4 de octubre de 2012

El secreto de un buen poema

























El secreto de un buen poema
es saber cuándo parar,
por eso es que este poema
aquí se va a terminar.

Si yo quisiera agregarle
algunas estrofas más
en vez de ir hacia adelante
el poema iría hacia atrás.

El secreto, como dije
y ahora vuelvo a repetir,
es decir sólo, y tan sólo,
aquello que hay que decir.

El secreto de un buen poema
es saber cuándo parar
a diferencia de este
poema de nunca acabar.



3 de octubre de 2012

Botiquín

Gabinete ubicado en el baño que se utiliza para guardar
pequeñas botitas (junto a la pasta de dientes, el talco y la colonia).




El Jardinero Mágico



Detrás del Jardinero Mágico
que se puede ver,
hay uno que no se ve.





(El Jardinero Mágico se publica regularmente en Imaginaria.)