28 de abril de 2019

La brisa de la mañana


La brisa de la mañana 

La brisa de la mañana
le pide, al fresno, permiso
para llenar de amarillo
todo, todo, todo el piso.

La brisa de la mañana
le pide, al fresno, sus hojas
y el fresno, poquito a poco,
de sus hojas se despoja.

La brisa de la mañana
llena el aire de amarillo
con las hojitas del fresno,
que bailan con alegría,
que vuelan llenas de brillo. 

Douglas Wright



27 de abril de 2019

¡Qué lago tan transparente!



¡Qué lago tan transparente! 

¡Qué lago tan transparente,
qué lago tan cristalino,
si hasta me parece que
agua y cielo son lo mismo! 

Douglas Wright



23 de abril de 2019

Este árbol alquimista




Este árbol alquimista 

Este árbol alquimista
—el fresno frente a mi casa—
transforma en oro sus hojas
como por arte de magia.

Este árbol alquimista
va cambiando ante mis ojos
—se va transformando, digo,
hasta hacerse puro oro.

Este árbol alquimista
es pura transformación
—su magia está en el otoño,
su alquimia es la estación. 

Douglas Wright



Un collarcito de perlas




Un collarcito de perlas 

Un montón de nubecitas,
formando como un collar,
allá, atrás del paraíso,
dele brillar y brillar.

Un montón de nubecitas,
formando un collar de nubes,
como perlas, por el cielo,
suben, bajan, bajan, suben…

Un montón de nubecitas:
la siesta se ha engalanado
y, a este cielo de la tarde,
le ha dado un collar de perlas,
un collarcito le ha dado. 

Douglas Wright


20 de abril de 2019

¿Avioncitos de papel?


¿Avioncitos de papel? 

¿Avioncitos de papel?
—¿o son estrellas fugaces
las que brotan de los fresnos
y por el aire se esparcen?

¡Avioncitos de papel
y estrellitas amarillas,
que caen desde los fresnos
hasta que la calle brilla! 

Douglas Wright



¡Qué cosa, lo que yo veo!


¡Qué cosa, lo que yo veo! 

¡Qué cosa, lo que yo veo!
—digo, lo que ven mis ojos—,
distinto de lo que ven
mi camarita de fotos
y lo que ven mis anteojos.

Ellos ven lo que ellos ven
y yo veo lo que veo
—todo profundo, más amplio,
todo vivo, luminoso,
sin límites, sin un marco—;
¡qué modo de ver tan lindo,
qué modo de ver tan bello! 

Douglas Wright



15 de abril de 2019

¡Cómo resuena mi voz!


¡Cómo resuena mi voz!


¡Cómo resuena mi voz
en medio de las montañas!
—mi voz crece, se hace grande,
al cielo mismo lo araña.

¡Cómo resuena mi voz
entremedio de los cerros!
—profunda como campanas,
alegre como cencerros.

¡Cómo resuena mi voz!
—que ya no es tan solo mía
sino la voz de los cerros,
de las montañas y valles:
¡la voz de la vida misma!


Douglas Wright



Atardece entre los cerros




Atardece entre los cerros 

Atardece entre los cerros
—entre los cerros del norte—,
allá al fondo, allá atrás,
allá, tras del horizonte.

Anochece allá en el norte;
la quebrada es una cuna
hecha de cerros y montes
donde se mece la luna.

Atardece en la quebrada
—allá en el norte, anochece—
y en la cuna de la noche,
ahí donde duerme la luna,
el silencio se hace grande,
el silencio se hace inmenso,
digo: el Gran Silencio crece. 

Douglas Wright



13 de abril de 2019

¡Qué cosa, esos adoquines!




¡Qué cosa, esos adoquines! 

¡Qué cosa, esos adoquines!
—que parecen pajaritos
que vuelan a ras del suelo,
que vuelan a ras del piso. 

Douglas Wright


9 de abril de 2019

Árboles marrones…


Árboles marrones… 

Árboles marrones,
árboles azules,
amarillos y violeta
—verdes, rojos y naranja,
cargados de tierra siena.

¡Qué manera de jugar
a pintarse de colores
cuando ninguno los ve,
a la hora de la siesta!

Árboles marrones,
árboles azules,
amarillos y violeta:
¡toda la plaza festeja,
toda la tierra, de fiesta! 

Douglas Wright



3 de abril de 2019

La Pachamama pintora





La Pachamama pintora


Todo, tal cual, en su sitio:
la cordillera nevada,
el caminito de tierra,
un cerro del lado izquierdo
y el río a la derecha.

Todo, tal cual, en su sitio,
todo, todo en su lugar:
el cielo azul, despejado,
un monte de pasto seco,
los árboles y las piedras.

Todo, tal cual, en su sitio,
todo, como debe ser:
la Pachamama pintora,
con su rústico pincel,
pinta un paisaje norteño
a la hora de la siesta.


Douglas Wright



2 de abril de 2019

Un jarroncito con flores


Un jarroncito con flores 

Un jarroncito con flores,
un jarroncito, nomás,
la mesa marrón, abajo,
la pared blanca, atrás.

Unas florcitas silvestres
brotan, como una explosión,
de la boquita redonda,
de la boca del jarrón.

Un jarroncito con flores,
un jarroncito, nomás:
¡musiquita de colores
dele sonar y sonar! 

Douglas Wright



1 de abril de 2019

A los árboles charlando


A los árboles charlando


A los árboles charlando,
casi los puedo escuchar
—dele charlar con sus ramas,
dele charlar con sus hojas,
¡dele charlar y charlar!

(Con sus verdes, con sus rojos,
sus marrones y amarillos,
con sus raíces oscuras
y copas llenas de brillo.)

Casi los puedo escuchar,
a los árboles charlando
—de los pájaros, del sol,
de las nubes, las estrellas,
del invierno y del verano.

(De los vientos que sacuden
sus ramas en el invierno,
de las brisas del verano
como un abracito tierno.)

Ya lo dije muchas veces:
¡yo soy como un árbol más!;
a los árboles charlando,
con mi silencio de árbol,
casi los puedo escuchar.


Douglas Wright