24 de mayo de 2019

Le escribo al cielo


Le escribo al cielo


Le escribo al cielo,
le escribo al sol,
le escribo al aire,
le escribo al día.

Sin cielo y sol,
sin aire y día,
no escribiría,
no escribiría.


Le canto al fresno
frente a mi casa,
y al quinotero
de mi balcón.

Sin fresno y “Quique,
el quinotero”,
no habría canción,
no habría canción.


Dibujo cielos
llenos de nubes,
dibujo calles
llenas de sol.

Sin cielos, nubes,
calles y sol,
no habría dibujos
(ni habría poesías,
ni habría canciones),
¡no, no, no, no!


Douglas Wright



22 de mayo de 2019

¡Hola, buen día, día!



“¡Hola, buen día, día!”

“¡Hola, buen día, día!”,
digo con alegría;
digo “¡buen día, cielo!”,
digo “¡buen día, sol!”.

Esta vida es mi vida,
la vida de este día;
este día es mi día:
este día soy yo,
este día soy yo,
este día soy yo.



19 de mayo de 2019

17 de mayo de 2019

¡Ah, qué jardín tan bonito!





¡Ah, qué jardín tan bonito!
(el jardín de mi vecina)


¡Ah, qué jardín tan bonito,
el jardín de mi vecina!
—un jardín en miniatura
sobre una vieja cocina.

¡Ah, qué jardín tan bonito,
un jardín en miniatura!
—que yo disfruto de aquí,
desde arriba, en las alturas.

Digo una y otra vez:
“¡ah, qué jardín tan bonito!”
—que yo veo desde aquí,
desde mi propio balcón,
a vuelo de pajarito.


Douglas Wright



14 de mayo de 2019

¡Ah, qué cielo tan azul!


¡Ah, qué cielo tan azul!


¡Ah, qué cielo tan azul,
ah, qué sol tan amarillo,
ah, qué árboles tan verdes
—qué bueno es tener a mano
lápices y marcadores
acá cerca, en el bolsillo!



¡Ah, qué cielo tan azul,
qué sol redondo, brillante
—y esas copas de los árboles
que parecen estallar
en tantos tonos de verde,
verdes alegres, vibrantes!



¡Ah, qué cielo tan azul
—casi, de un azul cobalto—,
saludándonos a todos,
abarcándonos a todos,
cobijándonos a todos
desde allá, desde lo alto! 

Douglas Wright